Estampas
Ir a:

BELLEZA Y MODA

Colombiamoda 2017, cuando los sentimientos y las emociones diseñan

Medellín repitió como capital de la moda colombiana al celebrar una nueva edición de su pasarela más famosa. Esta vez la diversidad y la inclusión formaron parte de su agenda creativa

MAYTE NAVARRO |  17 de septiembre de 2017

Crear moda es mucho más que diseñar un vestido bonito, es presentar emociones, es vestir con sentimientos. Bien lo decía Alber Elbaz, quien por 14 años estuvo al frente de Lavin: "Emociones puras e intensas. No es cuestión de diseño. Son sentimientos". Eso es lo que se vive en las distintas semanas de la moda que se celebran en el mundo, cuando nos encontramos con pasarelas que se aplauden y se olvidan, pero hay otras que quedan en el recuerdo, no mueren al finalizar la temporada y con interés se sigue el trabajo del diseñador para sentir aquella emoción que atrapó al público en los vuelos de un vestido. Pero la moda también es un negocio y quienes alcanzan el éxito son aquellos que despiertan esas emociones en hombres y mujeres, además de ser capaces de acompañarlos con sus creaciones en alguna de sus historias.

Una de esas semanas de la moda en nuestro continente se vive en Medellín, Colombia, que este año llegó a la edición número 28, una puesta en escena donde la emotividad y los sentimientos dijeron presente acompañando la consolidación de un proyecto que ha venido abriendo espacios en los nuevos tiempos donde lo versátil se da la mano con la inclusión y la diversidad. La Feria se desarrolló bajo el concepto "Nuevo Juego",  y se presentó como una invitación abierta a las nuevas tecnologías y metodologías para dar respuestas satisfactorias  al  consumidor, favorecer lo innovador y  permitir que las marcas evolucionen de manera independiente y muestren su verdadero ADN.

La diversidad, lo particular y lo social subieron a las pasarelas de la Plaza Mayor, escenario consecuente de esta celebración de la moda latinoamericana.

Moda sensible
Soy es la marca que cuenta con el trabajo de los diseñadores Diego Guarnizo y María Luisa Ortiz, quienes han logrado transcribir en sus creaciones la Colombia artesanal y lo han hecho contando historias en las distintas temporadas. Para Colombiamoda 2017 narraron un nuevo capítulo que titularon "María Rosa", una mujer que se pasea por el Caribe colombiano recolectando tejidos particulares de cada pueblo y estampando en ellos tonalidades que reproducen ese entorno. Hojas de plátano, flores y una paleta que remite a una potente luz  marcan la propuesta de una moda pensada para todos los presupuestos.

Pero Guarnizo y Ortiz también contaron que su heroína María Rosa se tropezó en el camino con un obstáculo, el cáncer de seno, por eso algunas de sus modelos fueron pacientes que lejos del pesimismo llenaron el desfile de esperanza.

Otra presencia en esta semana de la moda, inclusiva y emotiva, fue la incorporación a su directorio de la diseñadora Mara Nieto, víctima del conflicto armado en el departamento del Cesar. Ella lidera la Fundación Amor y en esta oportunidad su marca, Pacíficamente, ratificó que la costura rescata la esperanza de hombres y mujeres, pues son parte activa de esa etiqueta que se ha convertido en la primera marca social.

Juventud sin prejuicios
Los Jóvenes Creadores de la Colegiatura Colombiana presentaron su colección "Comunicarme para comunicar", idea que nació de un ejercicio de reflexión y del diálogo introspectivo, donde el ser humano reconoce su historia, la redimensiona y la hace tangible a través de un proyecto creativo que exploró siluetas, texturas y paletas de colores que reflejaron su mirada personal para transformar la realidad.

Esta pasarela se ha convertido en el trampolín de lanzamiento de nuevos valores del diseño. Nombres como Camilo Álvarez, Jorge Duque e Isabel Henao nacieron allí. En "Comunicarme para comunicar" participaron 15 estudiantes y una egresada del programa Diseño de Modas, así como un equipo multidisciplinario que hizo posible la puesta en escena. Se trabajó la figura no sólo para exaltarla sino también para significar la inconformidad de muchas mujeres por su silueta. Volúmenes, nuevos materiales y técnicas innovadoras permitieron a estos noveles creadores liberarse de cánones preestablecidos y jugar con la fantasía.

Los consagrados
La moda masculina diseñada por Lina Cantillo, con más de 20 años en la escena de la moda colombiana, trajo en su portafolio siluetas que han revolucionado debido a su constante investigación que se centra en explorar los textiles y la paleta de colores. Esta colección presentó una reinterpretación de las prendas más clásicas del guardarropa masculino a través de siluetas asimétricas y volúmenes poco convencionales. Cantillo lanza una mirada al pasado para mostrar una colección donde lo retro no es lo vital.

Pepa Pombo, quien desde los años 70 pasea sus diseños en el universo latinoamericano de la moda, no faltó a esta cita. La bogotana que le ha dado vigencia al tejido de punto y a los bordados, ratifica esa capacidad particular de hacer del detalle una de las cualidades de sus prendas.

Esta edición de Colombiamoda 2017 hizo gala de lo femenino. París de Asia se llama la colección donde una vez más, la hija de la creadora de la marca, Mónica Holguín, quien se encuentra al frente de la dirección de arte, no se remite al   repertorio de trajes abrigos, sino que mostró atuendos de una delicada sensualidad, que gracias al género de punto de suave textura y elegante estampado empodera a la mujer.

Caracas pudo conocer de primera mano a Pepa Pombo en un desfile que se realizó en la residencia oficial de los embajadores de Colombia hace unos cuantos años.

La despedida de Colombiamoda fue responsabilidad de María Elena Villamil, quien se inspiró en el Impresionismo, de allí que la subjetividad y lo personal se convirtieron en instrumento para escribir una historia poética y romántica, que reafirma la importancia que la marca le infiere a la comodidad y a lo atemporal. Tras 25 años de trabajo, María Elena ha logrado consolidarse como una de las mejores diseñadoras de Colombia.

Mujeres en el jardín, título de la colección, así lo ratificó. Sus siluetas subrayaron lo femenino sin perder la versatilidad y la funcionalidad de cada pieza. Para la crítica local su pasión por el diseño y su sensibilidad hacia todas las expresiones del arte han sido la inspiración de la diseñadora en sus 25 años de trabajo. Una pasarela donde los cortes y las costuras se trazaron con sentimientos.

La voz de lo plus
Leonisa, una marca bandera en la industria colombiana, mostró que la belleza y delicadeza de la lencería está a la orden de todas las mujeres pues con la misma naturalidad se vieron entre encajes y transparencias mujeres esbeltas y con más redondeces, pero todas orgullosas de su cuerpo.

Otras etiquetas que estuvieron presentes en la feria también mostraron su interés por damas de tallas grandes, fue el caso de colombiana Elena Plus Clothing, con la colección Size Revolution, pensada en las maxitallas.

Para apoyar esta iniciativa de dimensiones XL, desfiló en Colombiamoda María Jiménez Pacífico, la primera y más reconocida top model colombiana de tallas grandes, radicada en Europa desde hace 14 años y una pionera del movimiento plus size en el vecino país. Ella se transformó en la voz de un sector y dejó sentir la importancia de este mercado.

Canales