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La importancia del buen dormir

Los beneficios del descanso están estrechamente ligados a tener una vida saludable en todos los aspectos; las personas que duermen más gozan de una mejor calidad de vida

JAVIER SAAVEDRA |  16 de abril de 2018

El escritor norteamericano Robert A. Heinlein solía decir que "la felicidad consiste en dormir lo suficiente". Diversas publicaciones le dan la razón, fundamentadas en múltiples estudios que relacionan el descanso con la felicidad: las personas que duermen más gozan de un mayor bienestar y calidad de vida.

Dormir bien todos los días, por un periodo no inferior a las ocho horas, es determinante para conservar nuestro bienestar físico y mental. Si bien no le prestamos la atención necesaria, las dificultades para tener un sueño reparador conducen a varias reacciones negativas que, con el tiempo, pueden acarrear males mayores.

El ritmo de vida que se lleva hoy en día provoca que muchas personas acaben padeciendo trastornos del sueño. A veces no se le da la suficiente importancia a dormir poco o mal, pero si este hecho aislado se convierte en un hábito, y ni se duerme ni se descansa lo suficiente, la salud se resiente.

De acuerdo con la doctora María Paz de Andrade, médico internista y especialista en terapia del dolor, mientras dormimos se activan una serie de hormonas y mediadores químicos que hacen que nuestro cuerpo lleve a cabo una serie de importantes funciones como el crecimiento, la reparación de los tejidos y la consolidación de la memoria.
Asimismo, durante el descanso se llevan a cabo procesos importantes, incluyendo algunas actividades metabólicas así como la renovación de las energías. Por eso, tras tener interrupciones durante la noche, o bien reducir las horas de sueño, se originan algunos síntomas físicos y emocionales que nos dificultan la realización de las tareas cotidianas y que a largo plazo terminan por afectar nuestra calidad de vida.

¿Qué ocurre si dormimos mal?

Dormir bien o mal es tan importante como llevar una buena alimentación. Tanto a nivel físico como psicológico, un mal descanso tiene consecuencias negativas sobre el cuerpo y el cerebro, además de que favorece el desarrollo de enfermedades.

La especialista explica que, a nivel físico, "un descanso nocturno inadecuado provoca cansancio, somnolencia, disminución de atención y concentración, lentitud de pensamiento, e irritabilidad". Mientras que, "psicológicamente, la derivación crónica del sueño suele favorecer el desarrollo de enfermedades como depresión y ansiedad", añade.

"Las personas que no duermen bien también tiene un mayor riesgo de desarrollar trastornos metabólicos como la obesidad y la diabetes, esto debido a cambios en una hormona llamada Leptina, que se relaciona con el apetito. Otro sistema que se afecta por un sueño escaso es el inmunológico, cuyo mal funcionamiento puede llevar a desarrollar más fácilmente infecciones e incluso algunos tipos de tumores", informa la doctora.

Una de las causas más frecuentes de la fragmentación del descanso nocturno, es la apnea del sueño, "un factor de riesgo importante de sufrir hipertensión arterial, infarto de miocardio y enfermedades cerebrovasculares", afirma.

La internista también señala que en el caso de pacientes reumáticos, así como quienes padecen dolor crónico, el no dormir va de la mano con un aumento en la intensidad del dolor y con el desarrollo de un tipo especial de tensión muscular que provoca nudos dolorosos en los músculos, conocido como síndrome miofascial.

Del mismo modo, una investigación reciente de la revista estadounidense  Sleep, evidenció que los pacientes con artritis mostraban un aumento en la actividad inflamatoria cuando se les privaba del sueño, haciéndolos más sensibles a los estímulos dolorosos.

La mejor postura

Además, De Andrade indica que la mejor postura para dormir es de medio lado con las rodillas flexionadas, esta postura relaja la columna lumbar. "Se recomienda además usar una almohada, de tamaño mediano, que llene el espacio entre la cabeza y la cama para que el cuello se mantenga alineado con la columna". Igualmente, es importante evitar dormir boca arriba, sin embargo en las personas que no logran dormir en otra posición, pueden hacerlo colocándose una almohada bajo las rodillas para relajar la espalda.

Recomendaciones para un sueño reparador

• Procure dormir todos los días a la misma hora.
• Evite las comidas pesadas así como ingerir bebidas alcohólicas o con cafeína antes de dormir.
• No vea televisión o use dispositivos electrónicos antes de dormir.
• Mantenga su habitación oscura, retire las fuentes de luz o de ruido y procure tenerla a una temperatura agradable.
• Ponga en práctica técnicas como la relajación o la meditación antes dormir, esto le ayudará a alejar las preocupaciones y pensamientos negativos que puedan afectar su sueño.

Especialista consultada:
María Paz de Andrade - médico internista, especialista en terapia del dolor / @elbienestar /

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