Estampas
Ir a:

Cuando la dulce espera es planificada

Reconocer los derechos de la otra persona respecto a la decisión de cuándo procrear; aceptar la corresponsabilidad; tener información veraz que derribe los mitos y promueva una educación sexual integral forma parte de los aspectos que implican la planificación de la descendencia

ALESSANDRA HERNÁNDEZ  |  6 de mayo de 2018

Zeus es una de las divinidades más importantes de la mitología griega; aquel ante el que todas las criaturas, humanas y divinas se someten. Procreó hijos con algunas diosas, pero sus amores también lo unieron a mujeres mortales, por lo que engendró hijos humanos. Y aunque Zeus gobernaba el Olimpo como el padre por excelencia, nada sabía de planificación familiar.

De existir en la mitología una asociación civil como Plafam, otra sería la historia de este dios. Enfocada en orientar a las familias en diversos aspectos desde hace 30 años, esta institución ofrece programas de asesoría, educación, así como servicios de atención médica a todas aquellas personas en edad sexual y reproductiva.

La licenciada Nelmari Díaz, gerente de programas de esta reconocida ONG, subraya tres recomendaciones que deben tenerse en cuenta al hablar de planificación familiar:

1) Es una cuestión de pareja, ambos deben reconocer los derechos de la otra persona. La decisión no debe ser sesgada. Asimismo, se trata de corresponsabilidad y de abordar una nueva visión de la feminidad y la masculinidad, de construcción de género.
2) Hay que buscar la información y la opinión asertiva, veraz y precisa que rompa con los mitos existentes.
3) La planificación familiar debe verse como un tema más amplio, se trata de educación sexual integral: una educación biológica, psicológica y social.

Es así como Díaz invita a disipar los mitos con más conocimiento al respecto, como por ejemplo derruir esa falsa creencia de que solo planifican las adolescentes, también lo hacen otras personas en edad sexual reproductiva que viven en pareja o forman una familia. "No solo es prevención de embarazo. Si está visto desde la manera integral, es positivo. Los mitos pueden traer desventajas si no se plantean de la manera correcta", aclara.

Entre los principales objetivos de la planificación cuenta disminuir embarazos de alto riesgo de mortalidad materno-infantil; proporcionar herramientas para el control de la natalidad a aquellas parejas que quieran prolongar el tiempo entre un nacimiento y otro; ofrecer a cada familia distintas maneras de determinar el número de hijos que deseen tener. De esta manera se está asumiendo una maternidad responsable y saludable.

Marco legal

En Venezuela se registra la más alta tasa de embarazo adolescente entre los países de Suramérica, 101 nacimientos por cada 1.000 mujeres de 15 a 19 años de edad, según el diagnóstico mundial 2012 llevado a cabo por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA). Hasta hace dos décadas la salud sexual y reproductiva se mantuvo relegada frente prioridades como el agua, el alimento o la vivienda.

Esto sucede, entre otras razones, porque los jóvenes carecen de información o, aún conociéndola, prefieren ignorarla. Díaz considera que debe hablarse de sexualidad "desde que nacemos. Es un tema que debemos abordar. Educación integral se refiere también a hablar de los genitales como es. Hablar de los nombre reales de los órganos sexuales. Es algo que nos acompaña desde que nacemos".

La especialista en Educación Sexual y Reproductiva recomienda impartir una adecuada educación sexual tanto en el hogar como en la escuela, en aras de disminuir el número de embarazo precoz y las enfermedades de transmisión sexual a temprana edad.

"Acudimos a centros, escuelas, entes laborales, a empresas, para hablar de planificación familiar, no solo está dirigido a los jóvenes, sino que hablamos de educación sexual integral", apunta la terapeuta ocupacional.
Padres, representantes, responsables y orientadores tienen el deber de cumplir con el artículo 50 de la Ley Orgánica de Protección del Niño y el Adolescente (LOPNA) que establece que "Todos los niños, niñas y adolescentes tienen derecho a ser informados e informadas y educados o educadas, de acuerdo a su desarrollo, en salud sexual y reproductiva para una conducta sexual y una maternidad y paternidad responsable, sana, voluntaria y sin riesgos (...).

Ver el futuro

La Agenda 2030 y los objetivos de Desarrollo Sostenible, aprobada en 2015 por la Asamblea General de las Naciones Unidas, señala que de aquí a 2030 debe garantizarse "el acceso universal a los servicios de salud sexual y reproductiva, incluidos los de planificación familiar, información y educación, y la integración de la salud reproductiva en las estrategias y los programas nacionales". Por eso, Díaz reitera que la planificación es un derecho humano básico de las personas (hombres y mujeres) para que puedan determinar libre y responsablemente el número de hijos que desean tener y el tiempo que transcurrirá entre un nacimiento y otro.

Coordenadas: www.plafam.org.ve

Canales