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Arlette Torres: "Estoy en constante aprendizaje"

La actriz, radicada en España, celebra su participación en una nueva película en ese país, esta vez en "La tribu", de Fernando Colomo, que llegará a las salas de cine el 16 de marzo. La venezolana habla de sus próximos proyectos profesionales y de cómo ha logrado hacerse un camino en la Madre Patria

YOLIMER OBELMEJÍAS VALDEZ |  18 de marzo de 2018

Después de participar en la teleserie "El secreto de Puente Viejo" (AtresMedia), en las películas "El Guardián Invisible" y "Oh, Mamy Blue" y en varias obras de teatro en España, país donde tiene radicada trece años, Arlette Torres (Caracas, 1977) celebra la llegada a la pantalla grande de la comedia "La tribu", filme en el que interpreta a Belén.

En el largometraje, escrito por Joaquín Oristrell, Yolanda G. Serrano y su director Fernando Colomo; protagonizado por Carmen Machi y Paco León; la actriz encarna a una de las amigas y compañeras de baile de la protagonista de la producción, Virginia.

¿Cómo surgió su incorporación a "La tribu"?
Llegué a "La tribu", gracias a unas pruebas que realicé con las directoras de casting Eva Leira y Yolanda Serrano, ellas me conocían porque ya había hecho pruebas con ellas para "El guardián invisible", de Fernando González Molina, que se estrenó el año pasado y que fue coproducida por Peter Nadermann, el mismo de la saga de "Millenium".

¿Cómo describe a Belén?
Belén es una enfermera afable, alegre, positiva, entusiasta, soñadora, enérgica y empática. Mi personaje no estaba inicialmente pensado para que ser interpretado por una actriz latina, pero Eva (Leira) y Yolanda (Serrano) decidieron apostar por mí para presentarme al director y a los productores. Creo que mi casting  las conquistó. La película habla sobre unas mujeres que bailan streetdance, hip hop y break dance,pero como yo no tenía técnica para bailar prepararé una coreografía con "Mami ¿qué será lo que quiere el negro?", de Wilfrido Vargas y, gracias a ese merengueo, heme aquí.

¿Cómo se preparó para interpretarla?
Fernando (Colomo) me pidió que la interpretase como un personaje que está casi siempre muy arriba a nivel energético, por lo que decidí trabajar cosas sencillas, pero puntuales a nivel interpretativo, con la intención de escapar del peligro de que se convirtiese en una cosa lineal en todas las escenas. Más allá de esto, una de las cosas más importantes a destacar, no sólo de mi preparación, sino de la de cada uno de los actores de la película fue el aprender a bailar. "La tribu" es un filme que habla de mujeres reales, amas de casa, enfermeras, madres de familia, que bailan streetdance y cuyo talento y espectacularidad las llevó a un famoso programa de concursos en la televisión. El elenco recibió clases de baile urbano y ensayos de largas horas diarias durante dos meses, como parte de los preparativos para el rodaje. Aprendí a bailar hip hop, popping, break dance, sexy style y pare usted de contar. ¡Hasta sufrí de un ataque de lumbago! Por suerte contamos con unos profesores y coreógrafos magníficos (Maribel del Pino y Eric Berman, quienes también están en la producción) que nos enseñaron a trabajar de manera muy efectiva y eficaz en este sentido. Acabamos hechos todos unos bailarines con futuro.

¿Le hicieron alguna exigencia en relación con el acento?
En absoluto en este caso. Belén es venezolana. Tanto a Fernando (Colomo) como a los productores les gustaba mucho la idea de que hubiera una latinoamericana entre los personajes. Casi tal cual como sucede en cada ciudad de España y del mundo. El equipo de "La tribu" apostó por salir de los clichés en esos aspectos. Ojalá otras producciones tomen el ejemplo y se arriesguen con decisiones de este tipo.

¿Lo más difícil de ser una actriz latina en España?
España me ha tratado bien en general. He recibido el apoyo de mucha gente que ha creído en mí y en el trabajo de hormiguita que he realizado durante todos estos años aquí. He tenido suerte porque, a pesar de ser latinoamericana, no me ha tocado interpretar a "la prostituta" o "la señora de la limpieza", entre otros personajes. Aquí he pasado de ser desde coach de empresa, transexual, señora adinerada de los años 20, etc. Eso, aunque algunos productores se muestran reacios a la hora de decantarse por actores extranjeros para papeles protagónicos; continúan con la creencia errónea de que únicamente. Desafortunadamente, la industria española está atrasada en ese tema en relación con otros países. No obstante, pienso que fenómenos como Netflix y otras plataformas digitales están ayudando a cambiar un poco ese concepto. Llegará el momento en el que se apueste por historias más universales y   plurales.

¿Cuáles son sus próximos retos profesionales?
Continúo en constante aprendizaje. Eso per se ya es un reto. Soy como las gallinas: me gusta cacarear sólo cuando pongo el huevo. No me gusta mucho hablar de lo que viene porque aún es un algo que no ha llegado. Prefiero vivir más el presente y hablar de lo que tengo ahora: a nivel profesional, dos películas por estrenar; una serie que llegó a Italia; un personaje que preparo; un proyecto de trabajo relacionado con el yoga; y una aventura teatral que estoy gestando.

Antes de anclarse definitivamente en España, Torres formó parte del elenco de las películas venezolanas "Liz en septiembre", "Azul y no tan rosa" (ganadora del Premio Goya), "Cenizas eternas" y "El rumor de las piedras".

Paralelo a sus proyectos en la televisión, las tablas y el cine, la intérprete incursiona actualmente en la producción de montajes teatrales.

"En España, hay mucha oferta cultural y poca cabida para todos los actores y actrices en este país. Así que cada cual ha de reinventarse para sacar adelante proyectos independientes interesantes", afirma.

No obstante, Torres lamenta no poder visitar Venezuela desde 2013.

"La última vez que estuve allí fue para rodar la película ‘Liz en septiembre', de Fina Torres. Lamentablemente, a medida que la situación económica del país se volvió cada vez más complicada, las producciones cinematográficas han ido mermando. El poco y buen cine que se hace, se hace con las uñas; como lamentablemente se hace todo en Venezuela  en la actualidad, por eso, entre otros motivos, han pasado cuatro años si que pise Venezuela. Cosa que me entristece profundamente porque allí está gran parte de mis afectos. No dejo de pensar en un país diferente y lleno de luz en un futuro. Si no nos toca a nosotros, que la disfruten nuestros hijos y nietos. Finalmente, para eso existimos, para dejarles un mejor legado. Me encantaría poder regresar pronto".

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