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Un universo a descubrir bajo el agua

El submarinismo nos permite nadar en compañía de peces multicolores. Nuestro país, privilegiado, cuenta con lugares perfectos para su práctica

LUANA CABRERA DE LEÓN |  1 de abril de 2018

Bajo el agua el mundo es muy distinto: El azul domina el espacio y todos parecen bailar al son de las corrientes marinas. Seres llenos de colores surcan caminos invisibles para el visitante; no parecen asombrados.

Bucear o practicar submarinismo es experimentar lo que muchos han soñado desde la infancia: la gravedad cero. Es lo más cercano a estar en el espacio exterior y visitar otro planeta, porque estar dentro del agua permite que el cuerpo se mantenga en un estado de ingravidez, observando seres que no son cotidianos en la Tierra.

Surgen un montón de dudas antes de decidirse a vivir esta experiencia. Es un medio extraño, cambia la manera de respirar y se carga un equipo que parece pesado y complicado. Sin embargo, Venezuela cuenta con condiciones óptimas en sus playas e instructores certificados para visitar con confianza la casa de los peces.

A dónde ir

En nuestro país, el lugar que los expertos consideran idóneo para practicar este deporte está en Chichiriviche de la Costa, en el Estado Vargas. Ahí se encuentran dos escuelas de buceo: ChichiDive y Scubatec. Lo que las diferencia es el sistema por el que se guían; lo que las une es el amor por el mar y su cuidado.

"Chichiriviche es la bahía ideal para practicar todos los niveles de buceo", explica Jorge Coss (@jorgecossm), instructor profesional en la escuela ChichiDive, con más de 15 años de experiencia. Esto gracias a los distintos niveles de profundidad que se pueden encontrar, tanto para principiantes como para expertos. "Aquí fue donde Carlos Coste e Iru Balic, dos apneístas venezolanos de renombre, se iniciaron en su profesión", relata sin despegar la vista del paisaje que ofrece la playa.

Otros factores que privilegian a Chichiriviche es la cercanía de los corales a la orilla de la playa, por lo que no es necesario agarrar un bote para ir al lugar de buceo. También la gran cantidad de fauna marina que prevalece en la zona y la visibilidad dentro del mar que, asegura Coss, "es perfecta".

Dirigirse a esta playa no es complicado. Está a dos horas en vehículo desde Caracas, por lo tanto, si vive en la capital, no es necesario pasar la noche en ese sector. También es posible, por supuesto, disfrutar un fin de semana en la costa y apreciar los famosos atardeceres de Chichiriviche luego de vivir la experiencia relajante bajo el mar.

La aventura comienza con la bienvenida de los instructores que lo guiarán en el nado. Si es su primera vez y quiere experimentarlo, pero no está muy dispuesto a tomar el curso completo de certificación, el curso Discovery Scuba Diving, también conocido como bautismo, le permitirá probar y comprobar si es algo que realmente quiere practicar. Aunque no otorga una certificación, proporciona una experiencia inolvidable.

Lo primero y más importante es prestar atención al discurso técnico que ofrecen los expertos. Lo recomendable es aclarar todas sus dudas antes de entrar al mar, para saber cómo controlar la respiración y compensar los oídos ante la presión del agua tras sumergirse a una profundidad de nueve metros durante media hora aproximadamente en esta primera experiencia.

Joxmer Scott (@joxmerscott), quien lleva 10 años practicando este deporte, ha realizado cientos de inmersiones y explica que cuando se está bajo el agua la persona se conecta consigo misma. El cuerpo y la mente son uno solo y se alcanza un nivel de gran relajación. "Cuando se suelen controlar ciertas habilidades, garantizadas en los cursos que te ofrecen el certificado como buzo, se puede alcanzar una flotabilidad neutra, es decir que la persona flota a la altura que decida y de esta manera estará más tranquilo, podrá divertirse más, ahorrará oxígeno y por lo tanto, observará con detenimiento las cosas que le rodean".

La primera vez

Ya con el traje de neopreno puesto, la careta rodeando el cuello y la bombona de oxígeno guindando en nuestra espalda, nos informan que nuestro turno ha llegado. Caminamos hacia la orilla con las chapaletas en nuestras manos. El peso de la bombona y el resto del equipo se sienten al caminar. Los pies se hunden en la arena, pareciera complicado. 

Junto al instructor y las demás personas que se unieron en esta aventura, y que próximamente calificarás como tus amigos, aprendemos a manejar nuestro cuerpo dentro del agua. No hay oleaje. Nos colocamos las chapaletas y la careta correctamente. Nos sumergimos y aprendemos a respirar por la boca a través de la boquilla del regulador. Al principio pareciera ser desesperante, pero al poco tiempo nos acostumbramos.

El azul intenso del mar parece estar dentro de los ojos que, abiertos al máximo, no quieren perderse ni un detalle. En ese momento entendemos que ya los pies no están apoyados en nada. Flotamos tranquilos. Nos dejamos llevar.

De pronto, a poco tiempo de nadar, aparece entre el azul y sobre la blanca arena, grandes formaciones de rocas llenas de vida. Nada más importa, solo la magnífica sensación de visitar otro mundo y apreciar cada elemento que lo compone. Observamos y, por más hermoso que sea, no tocamos. Esa es la regla.

Una fauna sorprendente

Siempre en compañía del instructor, pues dependemos el uno del otro para estar seguros bajo el agua, continuamos el recorrido. Distintas temperaturas de agua rozan con nuestro cuerpo, así como varias especies de peces que nos encontramos: pez loro, pez flauta, pez ángel, calamares, caballitos de mar, pez cirujano, estrellas de mar y pare usted de contar.

Scott, quien también es un experto en Biología Marina, nos había comentado en la superficie que en Chichiriviche se puede ver desde el pez más pequeño hasta, si se tiene suerte, el más grande, el tiburón ballena, un inofensivo animal pero de gran tamaño.

Continuamos flotando en busca de más elementos mágicos. La serenidad domina el espacio. Queremos seguir, pero la realidad toca nuestra puerta cuando el instructor señala el medidor de oxígeno e indica que es hora de regresar. Todos los problemas, angustias y pensamientos negativos quedaron en el pasado. Solo se piensa en la experiencia vivida.

"Soñarás con el mar, ¿lo sabías? Serán puros colores", comentan los instructores. La sonrisa no desaparece. La mente trata de entender cómo el ser humano se empeña tanto en descubrir otro planeta, cuando acá tenemos uno tan maravilloso. Queremos visitarlo a diario y repetir el viaje soñado.

Algunos datos para conservar la vida marina

Joxmer Scott, instructor de buceo de la escuela ChichiDive y biólogo marino, asegura que la mayoría de los ambientes marinos de la costa venezolana están en buen estado. Sin embargo, hay lugares que han sido afectados principalmente por la actividad turística y pesquera donde se pueden notar restos de basura, tanto en la orilla como dentro del mar, y corales afectados por las redes de pesca.

Así mismo, resalta que desde hace cinco años ha crecido notoriamente la población del pez león, especie invasora introducida a Venezuela que se alimenta de los juveniles de otras especies afectando el ecosistema. 

"Para conservar el medio en donde desarrollamos nuestra actividad, enseñamos a nuestros clientes a cuidar el ambiente y conservarlo: no romper los corales con las chapaletas, no tocar nada por muy bonito que sea, etc. Otra forma es la extracción del pez león que se hace con una especie de lanza hawaiana por buzos autorizados", explica Scott.

Lo que debe saber

- El 30% del planeta es tierra y el otro 70% es agua. Si quiere conocer el resto del planeta tiene que sumergirse.

- Lo primero es recibir una clase de inducción y luego se va al agua para una primera experiencia. El tiempo es de 30 o 45 minutos, y lo marca la capacidad de respiración de la persona. La profundidad es hasta de nueve metros.

- Si acaba de salir de una gripe o siente que le va a dar, no es recomendable que realice una inmersión, pues las vías nasales deben estar descongestionadas para compensar correctamente los oídos y de esta manera no lastimarse los tímpanos. Si tiene dudas consulte con su médico.

- Lo que hace falta para bucear son las ganas. Las personas lo hacen para divertirse, tener nuevos amigos y descubrir un mundo hermoso. Cualquier persona puede realizar este deporte. Los menores de edad deben ir acompañados de sus representantes.

- Hay varios puntos de buceo en las profundidades de la bahía de Chichiriviche, como La Virgen y La Flauta de Neptuno a 13 metros, El Cristo a 30 y bancos de corales distribuidos al lado este. También se puede agarrar una lancha desde la playa y visitar otras costas como Puerto Cruz, Tuja y Cepe.

- El buceo tiene diferentes grados de aprendizaje o niveles: Open Water Diver, Advanced Open Water Diver, Rescue Diver y Divemaster.

Coordenadas

Escuela ChichiDive @chichidive
Escuela Scubatec @scubatec_.

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